viernes, 22 de enero de 2010

Urbanismo lúd(d)ico

Manera sencillísima de destruir una ciudad

Se espera, escondido en el pasto, a que una gran nube de la especie cúmulo se sitúe sobre la ciudad aborrecida. Se dispara entonces la flecha petrificadora, la nube se convierte en mármol, y el resto no merece comentario.

Julio Cortázar, La vuelta al día en ochenta mundos.



Este fragmento pertenece a un libro publicado en 1967 que es lo más parecido a un blog en papel, un verdadero anticipo ludopático plasmado en distintos escritos-fragmentos-mundos.

Una vuelta al día que me encontraba en Córdoba capital, porteño y culiáo, levanté la vista y me encontré con esa nube de la especie cúmulo, que retraté defectuosamente con una vieja cámara Canon sin zoom. Luego, recordando el pasaje cortazariano en un flash de lucidez terrorista y luddita, fui rápidamente a buscar mi bolso. Primero saqué el arco y lo tensé para probar su alcance. Pero, pucha, me dije y carcajeé, justo me vine a olvidar el carcaj, ¡juá!


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