Cultor del láudano, Lo De Rama lucha por su despenalización. A su vez, alega que más allá de tratarse de un derivado del opio, sustancia que tanto influencia a los pueblos, su guerra no es religiosa como sí lo sostienen los farmaceutas. Éstos, lejos de considerar la religión como el opio popular, justifican su postura por el supuesto ensañamiento simbólico que tiene Lo De Rama con las cruces de David que coronan sus templos.
Trudi, integrante de Lo De Rama de Castro, Chiloé, nos manda una foto que retrata el accionar clandestino de la agrupación, en honor al bicentenario poético que se cumple hoy. Aprovechamos para saludar nosotros también al homenajeado Edgar, quien fuera abanderado de la flor oriental y dos veces Heroína de la Fiesta de los Derivados Opiáceos. ¡Quién pudiera llegar a cumplir tantos años! ¡A su salud!

1 comentario:
jajajaja el stress te sienta muy bien
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