viernes, 7 de diciembre de 2012
Reflexiones insomnes
¿Me puedo morir de insomnio? Es una idea que me ronda precisamente cuando estoy dando vueltas en la cama sin conciliar el sueño. El insomnio desdibuja los límites y a la vez te hace pensar en cómo será esa frontera inalcanzable, ese horizonte sin aduana, como el telón negro pintado de estrellas que, cuando era chico, pensaba que había en el confín del espacio. Y ahora también lo pienso, por qué no. El insomnio es eso, el pensamiento triturando toda chance de relajo, una idea que de tan intensa nos retrotrae al desvelo. Tal vez me transforme en zombie, en insomne-vivo o muerto-insomne, y me ponga a buscar cerebros que almorzar, a intentar hincarle el diente a sueños ajenos entreverados en alguna circunvolución del seso de turno. Alimentarme de sueños para dormir podría ser el camino para minar la vigilia. Pero ni idea dónde habita el sueño; ni si el canibalismo me va a devolver la somnolencia. La saliva se agolpa en mi boca, no sé si de tentación o vuelco inminente.
viernes, 1 de abril de 2011
Puerta de Ayacucho (de sofistas y rockeros)
lunes, 28 de febrero de 2011
Tetrálogo oído al pasar
viernes, 27 de agosto de 2010
Tiempo de gitanos
Las nomenclaturas del escalafón estatal siempre transparentan, además de los tipos de políticas sobre determinada materia que enarbolan los gobiernos, simples y crudas ideologías. No sólo desde la ficción, como el Ministerio de la Verdad de 1984, de Orwell; o el policial Ministerio de la Sustancia del Mazo de Cartas que se avecina. Sino también acá a pasitos: lo que en la Ciudad de Buenos Aires fue el Ministerio de Derechos Humanos y Sociales fue reducido por el macrismo a Subsecretaría; y al Ministerio de Justicia se le agregó el tranquilizante Seguridad.
El caso del Ministerio francés de Inmigración e Identidad Nacional es mucho más elocuente. A falta de un Le Pen, ya no hay guardapolvo blanco para ficcionar un aparejamiento, sino exigencia de eliminar el chador; ya no hay trenes a Auschwitz, sino aviones de alquiler a Bucarest y Sofía. Los afortunados viajeros no son ni Cioran ni Ionesco ni Eliade, que al menos podían presentar cartas de origen amoroso común en una lengua romance como el rumano. El pueblo gitano trasciende la balcanización de las naciones. Ni rumanos ni búlgaros, como los denominan las autoridades francesas para evitar ser tildados de xenófobos; ni mucho menos pasibles de ser afrancesables. Porque la identidad nacional se autoexcluye de la inmigración (un programa Patria Grande, a pesar de sus falencias, aunque sea demuestra una voluntad más integradora, o bien integrable en lo diverso). Del otro lado de las negociaciones del TEG humano, como en un juego alicio de espejos deformantes, dos secretarios de Estado rumanos: uno de Integración de los gitanos y otro de Orden y Seguridad Pública. Son llamativos los cargos y las combinaciones conceptuales que proponen. Pero las pretensiones de homogeneidad se complican con los beduinos del siglo XXI. Por algo existe la solución final de la deportación por deporte. De esa manera, el continente senil prohíbe el nomadismo entre tanta civilización eurolatina asentada sobre chapas y galones de oro bruñido de óxido.
miércoles, 16 de junio de 2010
Himno-sis futbolística
Precisamente, el equipo más efectivo por el momento es el que más jugadores nacionalizados tiene: Alemania. De los cuatro goles que hizo (de los pocos hechos por delanteros), dos fueron polacos y uno brasileño. Y esta circunstancia habla de los movimientos migratorios, de las crisis de los paises periféricos y del poder de las grandes potencias para contar con una mejor preparación y una mejor selección elaborada desde sus ligas nacionales, sostenida por grandes empresas-clubes. Es decir, que las nacionalizaciones también son un gran negocio. Messi jugando para la selección de Argentina apenas es una excepción.
Las curiosidades son incontables. Entre las apostillas con las que los periodistas deportivos rellenan el espacio de los programas dedicados al mundial (que es mucho), y que en numerosas ocasiones están vinculadas a cuestiones políticas sobre las naciones que los distintos equipos representan, podemos hacernos cantidad de preguntas. También sobre cuestiones himnóticas.
viernes, 19 de febrero de 2010
∞ infinito ∞
La cuestión es que antes de que la era digital extrapolara los límites de lo finito hacia dimensiones inciertas (por ejemplo, hoy podemos decir que -relativamente; elemental, mi querido Albert- la Internet es infinita; o bien, gruesita), hubo creaciones analógicas que desafiaron las fronteras de lo perceptible. Porque, ¿cuándo terminamos de subsumir un objeto dado?, ¿cuándo terminamos de comprender los múltiples escorzos de un dato exterior que se empecina en su continuidad sin fin aparente?
Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band, de The Beatles, además de ser considerado el mejor elepé de la historia del rock por muchos músicos, innovó en varios aspectos del objeto disco. Por ejemplo, es uno de los primeros que incluye un tema fantasma. Fantasma porque no sólo está perdido precedido de un silencio al final del último tema como parte del mismo track, sino que además da miedo realmente. Luego de la orgásmica tensión que generan las cuerdas de A day in the life, hay un silencio y más tarde un tono de alta frecuencia (esos que sirven para ahuyentar perros), al que le siguen ruidos de ambiente, grabaciones al vesre del diablo tipo Xuxa y una frase ininteligible (algo así como never could see any other way) dicha por un niño (recurso que utilizaría en los noventa Pearl Jam en el sublime testamento del grunge: Vitalogy). Esa frase infante y truculenta se repite hasta que el CD termina en fade out. Pero en 1967, cuando ni siquiera había tocadiscos automáticos, el vinilo rebotaba y seguía reproduciendo ad infinitum ese fragmento. La estética se asomaba al infinito aprovechándose de la técnica.
En el ámbito de la literatura, la novela Rayuela, de Julio Cortázar, otra obra archiconocida, también se le animó a la inconmesurabilidad. Toda persona que la haya leído sabe que hay dos formas de acceder al texto, una leyendo los capítulos en continuado del 1 al 56, y otra alternando esos capítulos pincipales con otros complementarios que ramifican aún más la historia. Pero esa forma de leerla, sugerida por el autor, termina con la secuencia de los capítulos 131-58-131, que se inter-remiten. Es decir, que habría que volver indefectiblemente sobre uno (58) y otro (131) sucesivamente para alcanzar la lectura total de la novela. Cortázar, que escribió Rayuela para que se lea de una sola manera, y no de las dos como solemos hacer todos los snobs que caemos en sus garras, tal vez se hubiera regodeado con el siguiente diálogo: ¿Leíste Rayuela? Sí, de las tres maneras. Cómo de las tres maneras, hay dos formas de leerla nomás. No, yo ya la había leído de las dos formas y todavía sigo con la tercera, estoy hace tres años empantanado entre los capítulos 58 y 131, un diálogo medio limado y como monotemático, así, de manicomio, pero bué, regio.
Para concluir este desvarío, que no es infinito, debemos mencionar una herramienta que colabora en el proceso de producción de la bebida que nos convoca, el vino. Se trata del tornillo sinfín, que conduce las uvas a las moledoras, pero no tiene más que una semejanza léxica con el infinito. En fin(ito), hay variadas formas de acercarse o representar el infinito, la eternidad, el punto rojo, los boleros (que se quede el infinito sin estrellas). De hecho, para cerrar una vida lúdica al mango se podría probar con un escalectric. Además de tener la forma ∞, ya debe existir alguno con el trayecto de un solo plano a lo moebius. Habrá que ver quién tiene ganas de jugar a las carreras for ever. Porque experimentar el infinito, al fin y al cabo, también puede resultar muy tedioso.
jueves, 11 de febrero de 2010
Addenda digresiva: el otro monte, el otro video
En Montevideo hay poetas. Y además tienen la posibilidad de ponerle nombres a sus botijas a piacere y sin restricciones. Si no ver los casos de, por ejemplo, Peñarol Uno Nacional Cero González; o el de Anauhiram Quintana. En fin, cuestión que tal vez podrían actualizarse algunos nombres de lugares también. Más precisamente el de la capital cisplatina. Si todo el mundo le dice cerro al monte y Uruguay tiene un balneario que se llama Solymar, la ciudad tranquilamente podría abandonar las referencias del latín y uruguayizarse: Cerrovista, ¿no? Cuestiones de la toponimia o de la nimiedad del topo. Y bué, al conde maldito y surrealista lo rebautizaríamos de Lautrecolline. Y si no le gusta que vuelva del averno y nos lance contra la cúpula del Palacio Salvo y todos contentos y estrellados.
lunes, 18 de enero de 2010
Publicidad engañosa
jueves, 14 de enero de 2010
ché rondamón
Los tablones que rodean el Centro Cultural Gral. San Martín nos regalan una obra de arte con firma del artista colectivo Partido Comunista, que hasta tiene el buen tino de avisarnos que allí, en la esquina de Sarmiento y Paraná, hay una obra.
Lo curioso es que el ícono inconfundible del Ché Guevara, con su gorra estrellada y su melena leonina, parece contener el rostro de Don Ramón, alias rondamón, el personaje boludeado pero querible del Chavo. Es poco probable que se trate de un stencil jocoso. Muy por el contrario, además de demostrar que estamos en una época de Chés flacos, lo que pareciera connotar este graffiti es una posible y silenciosa trotskización del PC a través de las técnicas estéticas. ¿Cómo? Es evidente, las influencias del muralismo mexicano de Diego Rivera, tan iconista como trotskista, están haciendo de las suyas en las filas del Partido. Este Ché rondamonizado es apenas una etapa del proceso que encontrará muy pronto a don León enaltecido con los accesorios guevaristas. Todo cierra.
martes, 22 de diciembre de 2009
La posse del muertito contento

Los programas pedagógicos sobre historia, como toda historia, son construcciones de la realidad con intenciones ideológicas (del catálogo de la carrera de Ciencias de la Comunicación). Bartolomé Mitre fue uno de los ideólogos de los mitos de la historia argentina (mucho antes que Pigna), plasmados en grandes relatos que ensalzaban a próceres como San Martín y Belgrano puros, monógamos, machos y carentes de vicios.
Pero siempre, aun antes de la publicación de las obras mitristas, e incluso en la actualidad, existe una manera particular de contar la historia. Por ejemplo, en el reciente libro publicado por el Archivo Histórico de la Ciudad de Buenos Aires, La Educación Pública. Del Municipio a la Nación (1857-1886), una recopilación de archivos realizada por el sociólogo Federico Basualdo, encontramos una carta del director de Escuelas del Municipio, Marcos Sastre, fechada en 1871, donde presenta el programa y el reglamento para las escuelas municipales. Allí podemos leer sobre la historia argentina, dijo, arjentina:
"6. Historia Arjentina [del primer grado]: las invasiones inglesas; revolución del año 10; proclamación de la Independencia en Tucumán; rasgos biográficos de Belgrano, San Martín y Rivadavia, con relación á los hechos históricos; Dictadura de Rosas, cruzada de Montecaseros." (Subrayado nuestro, no hay nada inintencional).
Con la consolidación del Estado-Nación argentino, el dispositivo escolar, reforzado por la Billiken, reprodujo el mito mitrista sobre San Martín durante muchos años, con algunas variaciones según el momento histórico, cincelando nuestro cerebrito virgen como si fuéramos militantes universitarios de cassette, para después reproducirlo en hojas canson perdidas porái. De hecho, todavía en la década del ochenta post-dictadura, la versión del sargento Cabral seguía haciendo mella.
Según lo hallado por este servidor en un block de uso propio de 1987, año del primer grado -y más allá de los atisbos poéticos rupturistas-, así nos dejaba la escuela:
La hoja del arbol mas lindo del mundo. nos apasiona a los argentinos como a los chilenos que es nuestro vecino. San martin creo el cuerpo granaderos a caballo. pero el problema de San martin fue que cuando callo del caballo y el caballo le aplasto las piernas a el justito venia un ingles y vino el gral. cabral tira el tiro el ingles y murio gral. cabral
muchas gracias al gral. cabral que le salvo la vida a San martin.
Terrible. Se dice que Cabral, al morir, en realidad dijo: "Muero contento porque los niños del primer año escolar me van a idolatrar como al mismísimo general don José". Pero claro, tampoco se puede subestimar la capacidad crítica que todo niño y niña ejerce, por más mínima o basada en el surrealismo naïf que sea.
Y además de los mitos históricos en los programas pedagógicos, tenemos que también el bartolo de Mitre se guardó de dejarnos una tribuna de doctrina periodística. Una doctrina que en 2009 levanta casi los mismos preceptos que el año de su fundación en 1870, así de lata. Desde el diario La Nación el nuevo ministro de Educación de la Ciudad de Buenos Aires nos adoctrinó sobre temas de seguridad. Y quienes dijeron que la una no tiene que ver con la otra para defender los disparates de Abel Posse, no tienen un mínimo de capacidad relacional. Porque la ecuación no sólo se da por el lado de que la inseguridad se combate con más educación. Desde su propia gestión en Educación deberá lidiar con temas de seguridad. Hace quince años las escuelas no tenían seguridad en la entrada. Y hoy, uno de los reclamos docentes y de los familiares de los alumnos es que restituyan la seguridad en el acceso a algunas escuelas ubicadas en barrios de alta vulnerabilidad social, que el Pro retiró hace algunos meses. Según la perspectiva del nuevo ministro, esa seguridad debería asignarse al servicio penitenciario, para tener a la muchachadita peligrosa en escuelas-cárceles, a la manera del panóptico de Bentham.
Mientras tanto, Posse -que es proa del desembarco duhaldista en la capi, en paralelo a los rumores de saqueos decembristas que generen más sensación de inseguridad entre los vecinos porteños- se dice peronista, apelando al comodín del mazo de cartas ideológico; porque como término polisémico, el peronismo puede englobar tanto al nacional y popular como al fascista. A Posse le sobra la vergüenza ajena como para autodenominarse fascista, como hiciera el español José Calvo Sotelo, diputado monárquico muerto a manos de los republicanos días antes del pronunciamiento de Franco. Pero de tan estigmatizada que está la palabra, posiblemente no se atreva a asumirla como propia ideología.
lunes, 29 de junio de 2009
Fiesta cív(n)ica
El principio inmunitario de la modernidad avanza. La comunidad apestada se extingue.
viernes, 27 de marzo de 2009
Toda la fruta
*Barbudos famosos:
L: León Gieco (10)
M: Marx (10)
T: Tito Cossa (10)
F: Federico Engels (10)
K: Karl Marx (10) [la idea fija: ¿el cultivo de barba famosa será condición sine qua non para profesar el comunismo?]
O: Ortega y Gasset (10) [¿?]
P: x
G: x
V: Van Gogh (20)
*Cortes de pelo:
L: x
M: Militar (10)
T: Tom Cruise (10) [un corte top gun]
F: Fifí (10) [¡!]
K: King, Don (10)
O: Orejudo (10) [influencias de la Gestalt]
P: Peludo (10) [una especie de anticorte]
G: x
V: Villero (10) [para los políticamente correctos, es por Pancho (mmmh)]
*Cosas pegajosas:
L: Lodo (10)
M: Moco (10)
T: Té con moco (10)
F: x
K: Kandahar en verano (10)
O: Orto sucio (10)
P: Pedo líquido (10) [se puso escato]
G: Gota de sudor (10)
V: Velcro (10)
*Comidas típicas:
L: Locro (10)
M: Moscas (10)
T: Tamal (10)
F: Fungi (10)
K: Koala hervido (20) [se dice que en Australia…]
O: Orégano solo / Ortiga (10) [dos, por las dudas]
P: Pez globo (10)
G: Gusanos (5) [¡5! El oponente pensó en gusanos, qué sintonía anticastrista]
V: x
*Regalos del día del padre [the best]:
L: Libreta de apuntes (10)
M: Mamá (10) [conozco casos]
T: Tero (10)
F: Fósforos (10) [a veces hay malaria]
K: Kundera, un libro de [la coma es el mejor comodín]
O: Oro (10)
P: Píldora rejuvenecedora (10)
G: Gilette (10)
V: Vaso tallado (10)
martes, 30 de diciembre de 2008
próspero molina dosmilnuevo
Esas frases y palabras que sobre todo difunden los medios masivos son modismos pasajeros a veces (hot jeans); otras, neologismos pedorros horneados en la matriz, por ejemplo, de la inseguridad (motochorros (y hasta motochorros acuáticos)); y otras, las peores, palabras que figuran en el diccionario pero que sólo se utilizan para una ocasión especial... ¡¡Próspero!! **Sí, esto no es más que un textito para hacer catarsis** La verdad que escuchar esa palabra únicamente para adjetivar al año nuevo que se le desea a ajenos, da ganas de renunciar a felicitar a terceros y esforzarse de una buena vez para hacer carne el deseo de felicidad propio. Me permito exclamarlo nuevamente, ¡¡próspero!! Cada vez que llega fin de año (como todos los inviernos volvemos a leer que 80 camiones están varados en el paso del Cristo Redentor) es inevitable escuchar o leer esa palabra acartonada, que suena tan exótica y forzada en algunas bocas o páginas. Porque felicidad se desea en distintas fechas, pero ¡¡prosperidad!!
¿Alguien sabe qué se desea cuando balbucea ese adjetivo esdrújulo? ¿Esa prosperidad, ese progreso, tiene un criterio económico, ilustrado, acumulativo o qué? Quienes profieren esa palabra no se hacen cargo de ella, y legitiman su uso instrumental, lineal y rígido; se repite como algo dado y hueco sin considerar las posibilidades de transformación que puede tener el lenguaje. Y aunque parezca una cuestión militante y obsesiva sobre un supuesto buen uso del lenguaje, este vómito verbal no está más lejos de eso, por favor, es tan sólo una entreverada explicación sobre el odio que se le tiene a una palabra.
Pero, claudicando y para no quedar al margen del rebaño, espero que prosperen y progresen en este 2009 nuevísimo (o dosmilnuevísimo), digamos, una o dos fases: de la oral a la anal, tal vez; o del primitivismo al ciber-humanismo; o de la clase media al jet set. Y que vayan a Cosquín para seguir el ejemplo de Molina, que se tomó en serio lo de próspero y terminó siendo plaza.
sábado, 29 de noviembre de 2008
miércoles, 20 de agosto de 2008
Liniers no inventó nada
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De: Bec Sac
Para: Facuya
Enviado: sábado 5 de febrero de 2000, 15:06
Asunto: secreto
Érase una tarde de 1143, en la que un conejo llamado Sepúlveda se encontró con una serpiente autodenominada Roque.
-¡Pero cómo! -exclamó Sepúlveda-, ¿vos no sos mujer?
-Sí, pero soy una serpiente travestida y perseguida por la logia Lautaro -respondió Roque. ¿Querés entablar una relación conmigo y correr libres por la pradera y viajar de luna de miel a la sabana de Tanganika?
-Sí, quiero -aseveró el animalito de largas orejas sin dudarlo un segundo.
Quién lo hubiera pensado, conocer una serpiente travesti y encima con plata. Realmente era su día de suerte.
-¿Qué esperamos? -dijo Roque con una sonrisa de oreja a oreja (él/ella creía ser como Sepúlveda y tener orejas como para sonreír de una a la otra) y agarrados de la mano (¡...!) se internaron en un frondoso monte. Pero a la vuelta de un árbol los esperaba un ser realmente raro.
-Y tú, ¿qué espécimen eres? -preguntó admirado Sepúlveda.
-Soy una logia y mi nombre es Lautaro. Antes que preguntes lo que me imagino, te digo que soy una logia travestida, y vengo en busca de Roque.
Roque bajó los ojos tristes, suspiró un "Adiós, Sepu" al conejo, y se fue junto a la atenta mirada de Lautaro.
El conejo Sepúlveda, un poco acongojado por el frustrado día de suerte, pensó que la pareja que hacían Roque y Lautaro era realmente rara, pero bué. Y también pensó en qué tendría Lautaro que él no tuviera. Por lo pronto, decidió travestirse. La liebre Sepúlveda siguió su búsqueda de un día de suerte por las praderas neerlandesas por el resto de su vida... (Fragmento de "Una triste historia medieval", de autor medieval desconocido).
miércoles, 13 de agosto de 2008
Carretera perdida

En cada viaje que se emprende uno se muere un poco. Es que cada traslación corpórea implica otras tantas, más movilizantes aún, y ya nada vuelve a ser como antes. Cada viaje fuera del ámbito sedentario es como una suspensión de la realidad, de la acostumbrada realidad, y una inmersión en un océano de extrañezas, como una transportación dimensional.
Los trayectos sin itinerario son como puntos de fuga que se escapan de la lógica, del esquema, del control, muchas veces de la razón, más allá de que se siga un camino ya trazado o una huella tímida de algún viejo adelantazgo. Muchas veces los diarios de viaje intentan apalabrar e iluminar un poco esas travesías para reconocerse en ellos y no perder la propia historia en la inmensidad de los confines.
Foto de alguna puerta dimensional en la ruta que atraviesa las Salinas de Ambargasta, Santiago del Estero. Pero seguramente, otro lugar.
miércoles, 9 de julio de 2008
Naïf 2 / Un día peronista

viernes, 27 de junio de 2008
¿Y si armamos la Carpa Loca*?

Después de la carpa blanca, la celeste, la verde y la roja, no estaría mal armar la Carpa Loca, con tiros, líos y cosa golda, ea ea pepé y pepé pepé pepé. Como el espectro visible de colores para decorar las instalaciones ya está cubierto, podríamos preguntarle a Lovecraft cómo era el color que cayó del cielo.
Si una de las carpas que hay en Congreso es para "militantes", otra para "la gente" y otra para "la tercera posición", ésta podría ser para la caravana frikosa (o sea, incluiría a los tres sectores sociales mencionados). En fin, que sea la sede de las fiestas bacanales-saturnalias-dionisíacas. Allí podríamos revivir la Carpa del Amor con el elenco de la foto, organizar una lucha de catch entre el Gauchito Gil y el Compadrito Grosso y un contrapunto entre un payador y un milonguero. Y si alguien se quema con un fósforo echarle la culpa a una molotov arrojada por Bombita Rodríguez.
*Desvariado homenaje a la legendaria "carpaló", concebida por un grupo de adolescentes desbocados en un campamento en Junín, en los turcos años noventa.
martes, 17 de junio de 2008
El Niño Unidimensional
Herbert Marcuse, quien fuera integrante de la Escuela de Frankfurt, señalaba en El hombre unidimensional que éste era consecuencia, entre otras cosas, de la institucionaliza–ción de un lenguaje técnico acrítico y antidialéctico.
Una muestra de esa operacionalización del lenguaje está dada por las abreviaturas o siglas (como ONU, OTAN, etc.), las cuales, según el autor alemán, además de bombardearse mayormente desde los grandes medios de comunicación, son artificios de la razón y denotan lo institucionalizado.
Días atrás me topé con mi cuaderno de Arte de 5° grado. Allí nos daban una consigna que debíamos completar con una frase y un dibujo: "¿Qué es para vos el arte?". No sé si ya en esos años mozos estaría comenzando a internalizar el mundo unidimensional, impuesto por una sociedad que cierra el universo del discurso, pero creo que como humorada tomé a la palabra "arte" como abreviatura. La cuestión es que, para mi tranquilidad actual, luego de las siglas acudió como tromba el surrealismo para, aunque sea, darle un matiz crítico a la respuesta. Porque el surrealismo no sólo supera a la realidad, sino que a veces incluso ésta busca imitar a aquel: "El arte para mi es: Asociación Rural Tenebrosa Elemental".
Lejos de ser una profecía, porque el A.R.T.E. en nuestra historia siempre se refirió a lo mismo, comparto esta impresión que, creo, sigue vigente (y encima en el dibujo aparecen cuatro artistas enlazados en una mesa rural...).
miércoles, 14 de mayo de 2008
A mis veintisépticos
La decadencia de los veinte sobreviene, se huele la podredumbre de la belle époque, de los años locos. Veintisépticos. El corega y el bisoñé se acercan a la cotidianeidad. Y ahí están mirando desde el Olimpo Jim, Janis, Jimmy y Kurt (bué, y Rodrigo también) con un já atragantado por el humo.
Pero algo de esperanza queda para la década infame de los treinta que comienza a despuntar. Por un lado, en el que pesa la actitud, hay que dejar de festejar el día del cumpleaños y volver a las fiestas bacanales, que duraban muchos días. Y por otro lado, si apartamos los números arábigos y acudimos a los romanos, otra vez con el guiño de Baco, la cuestión puede resultar menos cuestionable. Así, en vez de 30, en tres años cumpliría XXX. Tal vez la cosa se ponga un poquito más porno.








